9 de enero de 2018

Respuesta presidencial

Me sorprende bastante que la cuenta oficial de Twitter de la presidencia de la República Dominicana haya respondido (dos veces) a mis tuits. Me sorprende, porque esa cuenta no responde (nunca) tuits, preguntas ni menciones; sean estas hechas por cuentas privadas o gubernamentales. Su finalidad es promover los proyectos y trabajos realizados por el gobierno en beneficio de la población.

Es la primera vez que veo que esa cuenta oficial le responde (y agradece) a una cuenta de un particular que no tiene rango, dinero ni apellido, como yo. Y como no tengo ninguna de esas tres cosas, me pregunto ¿por qué la presidencia me sigue en Twitter? Si yo no pinto nada (ni cuadernos para colorear). De 878 cuentas que la presidencia sigue en todo el mundo, una es la mía. ¿Raro, cierto?


Tal como dije: "una cosa es que esa cuenta me siga me siga y otra que me responda"... Y eso me ha dejado pensativo.

17 de diciembre de 2017

Cuando te recuerdo

Cuando mi memoria sirve es una proeza,
mucho hace luego de mi golpe en la cabeza.
Este poema pone a prueba mi cerebro,
y cuando te recuerdo, lo celebro.

Quisiera que estés a mi lado,
y que mi corazón tú hayas sanado.
Perdóname cuando no fui un caballero,
salvo cuando teníamos sexo placentero.

Cuando te pusiste mala al comer picante,
yo apenas te gustaba en ese instante.
En emergencias nos agarró la madrugada
y a esa hora yo sabía que ya te amaba.

Quisiera que extrañes mis ronquidos
y que de nuevo nos fleche Cupido.
Tendrías el desayuno de madrugada,
y en la noche tu cena preparada.

Recuerdo tus medias con deditos.
De tus atuendos, eran tus favoritos.
Extraño el sabor a pollo de tus espaguetis vacíos,
porque tu sazón y tu amor eran solo míos.

Un día nuestro matrimonio casi explota,
cuando en vez de carne, me diste tayota.
Si supieras que eso ya no es dilema,
he aprendido a comerla sin problema.

Me gustaba salir contigo sin que usaras sostén,
ponías hombres nerviosos y ojos en vaivén.
Mi mala memoria poco me ha ayudado,
pero nunca olvido que fui feliz a tu lado.

Y en verdad que nos sobraba el ocio,
que hasta celebramos nuestro divorcio.
La pasaron muy bien los invitados,
sin saber que asistieron engañados.

Lo vivido contigo fue algo inmenso,
cuando te recuerdo todo es intenso.
Te impones a mi mala memoria,
mientras lamento que somos historia.

Descuida, con esto nada pretendo.
Poco puedo hacer con lo que no tengo.
Te escribo estas locuras, pero estoy cuerdo.
Lo hago porque disfruto cuando te recuerdo.